

- Necesitas dos globos, uno en forma de pera y uno alargado. Ínflalos, sin pasarte.
- Ata el extremo del globo pera al centro del alargado.
- Corta rombos de papel transparente (más rápido con varias capas a la vez) y pégalos desde la cola hacia la cabeza con cola de empapelar, solo en la mitad de cada rombo para que se solapen.
- En la cabeza, pega los papeles enteros. Si quieres, añade bolitas de papel como ojos saltones y cúbrelas con papel transparente para que no se caigan.
- Cuando el pez esté seco, corta un agujero triangular arriba y saca los restos del globo. Refuerza el borde con una tira de papel.
- Pasa un alambre por dos agujeros del borde, buscando el equilibrio del pez, y átale un hilo.
Ilumínalo con una vela de té eléctrica o úsalo de pantalla. No uses velas de verdad ni bombillas que se calienten: el papel transparente se inflama con facilidad.







