
- Pincha agujeros en espiral a lo largo de un tubo de cartón de papel de cocina.
- Mete palillos hasta que salgan por el otro lado y fíjalos con cola de carpintero.
- Cuando la cola esté seca, corta las puntas que sobresalen con tijeras.
- Echa un puñadito de arroz o lentejas y cierra los extremos.
- Decóralo por fuera como quieras: acuarelas, pegatinas, lana…
¡Este palo de lluvia lo hizo Noah en su clase de música!






