
Con lejía se pueden hacer dibujos estupendos en tela. Puede usarse un pincel, pero para que los niños no se manchen es mejor poner la lejía en un desodorante de bola vacío. Si dibujas en una camiseta, mete un plástico dentro para que el dibujo no pase a la espalda.
La lejía, siempre con un adulto.






