
- Necesitas tubitos pequeños, esmalte de uñas y bolas de papel.
- Pinta los tubos con esmalte.
- Quita el tapón y enrosca la bola en su lugar, con un poco de pegamento.
- Pasa un hilo por la bola con una aguja y pinta la cara de tu sirena.
Ahora puedes llevarla de compañera a tus vacaciones de verano: colgada del cuello, vivirá lo mismo que tú.






