
Cerramos un extremo de un tubo transparente con un poco de plastilina y lo llenamos, por ejemplo, de sal de colores. Para cerrarlo usamos un trocito de tubo de diámetro un poco mayor.


Cerramos un extremo de un tubo transparente con un poco de plastilina y lo llenamos, por ejemplo, de sal de colores. Para cerrarlo usamos un trocito de tubo de diámetro un poco mayor.