
- Llena unos guantes de goma con agua.
- Gira la abertura varias veces y ciérrala bien con una pinza.
- Déjalos en el congelador hasta que se hielen.
Si usas la mano de hielo para curar un golpe… ¡las lágrimas desaparecen!


Si usas la mano de hielo para curar un golpe… ¡las lágrimas desaparecen!