

Inspirado en La oruga muy hambrienta: pinta piedras con pintura de dedos y, cuando se sequen, frótalas con un poco de cola de carpintero para que brillen y proteger el color. Luego escribimos en ellas los días de la semana, y los niños los practican poniéndolos en orden. Por detrás puedes escribirlos en otro idioma: para comprobarlo, se les da la vuelta.







